2007-07-08 | Columnas | Sobre lo LGBT... «¿Lo qué?»

Por ALEJANDRO VIEDMA | Cuatro letras. Una sigla –a veces– imposible de pronunciar, de verbalizarla por sí misma, por estar compuesta por cuatro consonantes. ¿Será por eso de que cuesta hablar de las minorías sexuales, de sexualidad en general? ¿O justamente para brindarle un estatuto único, primordial e individual a cada letra, que representa en sí misma una palabra?

LGBT: cuatro palabras: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans; cada una de ellas designa una (id)entidad propia, una determinada subjetividad que se forja en vidas, historias, ideas, sueños, devenires, desenvolvimientos, factores, modos de estar y ser diversos e irrepetibles.

Para priorizar la recuperación y el respeto por la diferencia (sin dejar de lado los puntos de encuentro) propongo hacer un breve recorrido por lo que se entiende de cada uno de estos cuerpos simbólicos. Sigamos, pues, letra por letra, palabra por palabra, punto por punto.

LESBIANAS

De Lesbos, antiguo nombre de la isla griega de Mitilene; comenzó a significar "homosexual" por Safo. A fines del siglo XX se convirtió en término médico para diagnosticar a "las mujeres con la misma orientación sexual que la poetisa". Luego fue adoptado por las mujeres homosexuales como signo de género, identidad y diferencia sexual; muchas mujeres lo prefieren a "gays" para diferenciarse de los varones homosexuales.

Entonces, las lesbianas son aquellas mujeres que tienen una variedad y serie de relaciones sentimentales/ pasionales/ sexuales con otras mujeres.

GAYS

La traducción al español de la palabra gay es alegre. También se refiere a personas atraídas sexualmente por gente de su mismo sexo, homosexuales, espacialmente varones.

En 1869, el médico húngaro Karoly Maria Benkert acuñó la palabra "homosexual". Luego, Richard von Krafft-Ebbing hizo adoptarla para diagnosticar patología mental.
A fines de los 60`s, el Movimiento de Liberación Gay proclamó este vocablo para oponerlo al término "homosexual" por tener, este último, connotaciones médicas y psiquiátricas; así, la actitud política del grupo fue generar un espacio social para las minorías sexuales de EE.UU. y Europa. Ese liderazgo nuevo ayudó a otros grupos radicales (el Black Power, las feministas, los estudiantes).

Su ideología inaugura una política de confrontación y visibilidad con el lema "Out of the closet and into the streets" (salir del armario/placard/encierro y volcarse a las calles).

Gay es utilizado desde que los homosexuales empezaron a reunirse y organizarse. Esta lucha logró que la homosexualidad fuera sacada de la lista de enfermedades de la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) en 1973 y de la Organización Mundial de Salud (OMS) en 1980.

BISEXUALES

Son aquellas personas que alternan las prácticas sexo-afectivas homosexuales con las heterosexuales.

LA LETRA T

Últimamente se está utilizando la letra T para agrupar a las personas TRANSgénero: aquellas y aquellos cuya expresión o identidad de género difiere de las expectativas convencionales del sexo físico (travestis, transexuales, intersexuales).

TRAVESTIS. Son las personas que usan ropa y/o maquillaje del sexo opuesto con el fin de expresar su propia identidad. Puede tratarse de mujeres que visten como hombres tanto de hombres que visten como mujeres. Su orientación sexual puede ser hetero u homosexual, pero generalmente no reniegan de sus genitales.

TRANSEXUALES. Son personas que, en la mayoría de los casos, sienten que nacieron con el sexo equivocado, ya sean preoperadas/os ("trans" deviene de "tránsito", "haciendo camino"), posoperadas/os (aquellas/os que llevaron adelante su demanda del derecho a modificar su cuerpo a su voluntad; allí el "trans-curso" deja de ser) o no operadas/os.
Así, los/las transexuales son:
• personas que se sienten del otro sexo y adoptan sus atuendos y comportamientos (sin necesariamente haber pasado por la operación de cambio de sexo) en busca de una identidad acorde con sus sentimientos y deseos y/o
• personas que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquieren los caracteres sexuales del sexo opuesto.

INTERSEXUALES. Personas que poseen, en grados variables, caracteres sexuales de ambos sexos (varón y mujer), por lo cual los recién nacidos muestran una ambigüedad genital. En el pasado se los llamó "hermafroditas".
La política de los militantes intersexuales es detener/criticar la práctica médica de aplicar cirugía "correctiva" -cuyas consecuencias pueden ser problemáticas o riesgosas- inmediata a los/as niños/as nacidos/as con genitales ambiguos y favorecer, en cambio, procesos centralizados en el tratamiento psicológico para los/las pacientes y sus familiares y/o personas más cercanas. El movimiento político de intersexuales reivindica el derecho a elegir la propia identidad y el propio cuerpo.


La sigla LGBT EN LA ACTUALIDAD


En los últimos años, las letras LGBT se están usando para referirse al colectivo que incluye a las minorías sexuales o "comunidad gay" (hablando genéricamente) y para tratar el conjunto de temas en torno al activismo, las organizaciones, el contenido político con nuevos discursos y estudios, la visibilidad, la lucha por la igualdad de derechos, la participación, la reflexión sobre lo grupal por parte de estas voces que se niegan a someterse a un mundo heterosexista. Las personas LGBT se sitúan en el lugar del "querer ser" LGBT más allá de las vicisitudes (prohibiciones, trabas, "ciencias", religiones, represiones, opresiones, discriminaciones, censuras, supuestos "moralistas" en contra, etc.) del contexto. Para festejar lo diverso en contraposición a los binomios exclusivos establecidos (hombre/mujer; masculino/femenino; activo/pasivo; etc.).

Y más que celebrar, bregar por el derecho a ser reconocidas y reconocidos (en la relación que se establece con el otro) en la diferencia, lejos del mandato del "deber ser" cristiano y occidental, ya que el desconocimiento de la diversidad -humana, englobadora de lo sexual, lo cultural, etc.- es una política de desvalorización y agresión que influye, por ejemplo, en una pérdida de autoestima de los sujetos sometidos a cualquier tipo de violencia ejercida por otros/as que se instituyen en una posición de poder.

Por eso, toda conquista tendrá como punto de partida hacer fuerza para que se deje de detentar una "verdad", ciertos patrones uniformes, donde las cosas tienen que ser de una manera dictada autoritariamente.

En este sentido, la antropóloga peruana Leonor Cisneros dijo (en una entrevista brindada al suplemento "Las/12" del diario Página 12, el 17-09-04), mientras comentaba acerca de sus compatriotas y demás latinoamericanos/as que forman parte de los movimientos de reivindicación de la mujer, de los grupos indígenas o de las expresiones culturales particulares -y yo sumo allí a los grupos LGBT-:
«Ser diferente es estar permanentemente teniendo capacidad de dar respuesta desde nuestra diferencia. Entonces, ¿por qué tenemos esa voluntad de decir "qué parecidos somos"? ¡Mentira! Somos muy distintos, y en esa diferencia es que tenemos que encontrar nuestra esencia, que no nos hace ni mejor ni peor: nos permite encontrarnos con nosotros. La relación con el otro es siempre una relación que tiene que partir de reivindicar lo que uno es, no como carente sino como portador de una visión, de una identidad propia, que siempre está en diálogo con lo que sucede afuera».
Sabio discurso.

Ahora y finalizando, auguro un porvenir sin letras diferenciadoras, sin símbolos exclusivos de subgrupos, sin marchas en defensa de libertades.

¡¿Qué?! ¡Viedma! ¿Te volviste loco? ¿Tanta lucha tirada por la borda? ¿Me contradigo? No. El objetivo de describir un poco aquellas letras nació de notar que mucha gente (inclusive dentro de las minorías sexuales) desconoce el significado de las mismas, pero ellas abarcan tanta significación como subjetividades existan.

La lucha en nuestros días sigue teniendo razón de ser porque parece que la inclusión en la sociedad de las personas LGBT, que el "pertenecer" sólo es posible dentro de un sistema exitista, consumista, de modas, homogeneizador y por ende negador de diferencias. Cuestiones que provocan el estancamiento de las personalidades, el aplastamiento de subjetividades, la extinción de deseos.

A lo anterior opongo una deconstrucción de los sentidos cerrados/abrochados que generan que no se pueda salir de una regla incuestionada, apuesto a la caída de los dogmas, expreso el deseo de un despegue de etiquetas, deseo de des-rotular, es decir... ¡basta de señalar o considerar a los seres humanos sólo por su identidad u orientación sexual!

Esta deconstrucción también debe hacerse desde la gente LGBT para no cristalizarse en estas cuatro letras o significados no lábiles. Si bien en un primer momento esto pudo y puede servir a la lucha, la educación y la visibilidad, luego también deberían fundirse en la diversidad. De lo contrario el "pertenecer" se convertirá en un comportamiento estanco, generalizador y normativizador. A esto me refería con el contexto obligado de consumismo y las modas "cool" (cuyo único objetivo es el armado de guetos, de "cruceros gays", de negocios exclusivos para adinerados/as gays y lesbianas, etc.).

Ser LGBT puede significar muchas cosas (muy del orden de lo imaginario), aunque puede aplastar la dimensión subjetiva si no se decide dar un paso al costado de lo inmóvil, de lo fijo.

La única manera que encuentro para que esto último suceda (correrse de lo inmovible) es pensar en las identidades en un plano más amplio que lo estrictamente biológico; en este sentido, creo que la noción de género postula la construcción social que implica el ser heterosexual o LGBT y sólo pudiendo visualizar dicha construcción es posible preguntarse por qué determinadas "opciones" de identidad sexual son más estigmatizadas que otras, cuál establece la normativa "oficial" y qué tipo de relaciones se tejen entre aquellas y aquellos que están afuera de la sexualidad hegemónica
que apunta al matrimonio heterosexual, monogámico y con fin reproductivo.

De esta forma me despido por un ratito, con el anhelo de recibir de los lectores
Comentarios, propuestas, preguntas o críticas para seguir pensando conjuntamente sobre lo que nos atraviesa como humanos.

6 comentarios:

Sabina A. dijo...

Habiendo leído el artículo, digo que me gusta mucho, que está muy ameno para leer, y muy interesantes y puntuales los aportes que haces, a nivel histórico y a nivel significación de los distintos elementos de la sigla. Y no me sorprendería que el ultimo párrafo sí traiga comentarios, pero está muy bien que abras el debate, sobre todo, cuando estás diciendo, manifiesten su diferencia!!! Te felicito!!!!! Un beso.

Rodrigo Liendro, Salta. dijo...

Estoy leyendo tus aportes a la temática y me encanta lo que escribís, lo estoy tomando como referencia en los proyectos que estamos armando en el marco de propuestas desde la universidad para la sociedad y también en el marco del partido socialista. Tus aportes son de alto valor y sobre todo como te dije, ustedes que están más aceitados en el tema conocen más y los tomo como referencia para mi formación. Te felicito por lo que haces, y gracias por tenerme en cuenta. Besos

Inés A. dijo...

Hola Ale, leí tus artículos. Me reí muchísimo con "Lo qué?". Me hizo reir por momentos y me pareció muy claro y una excelente fuente de info para quienes están fuera de la temática. La entrevista también estuvo muy buena. Como te dije ayer, adoro tus comentarios, creo que tenés un don crítico muy especial y espero aprender de eso.
Besos, Ine.

Roberto de Mendoza dijo...

Alejandro, he leído tu artículo "Sobre lo LGBT... ¿lo qué?". Me pareció de una gran claridad y me decidí a escribirte.
Soy lic. en Ciencias de la Educación, pero siento que tengo un asunto pendiente muy profundo vinculado al análisis y el estudio de la psicología, por lo que me puse a estudiar esta carrera.
Los temas vinculados a sexualidad y a sus manifestaciones diferentes para la cultura (más o menos imperante) me interesan mucho.
Por eso y por la profundidad de tu artículo, a pesar de la distancia en kms, me gustaría me informaras si organizan reuniones, encuentros, congresos... de cierta envergadura académica, para asistir e ir entrando de a poco a ese mundo de reflexión compartida acerca de la diversidad en la sexualidad.
Yo también sueño con un mundo donde la subjetividad tenga mayores niveles de posibilidad.
Espero tus noticias o las fuentes donde recurrir, pues no creo que sólo en los libros de la facultad pueda encontrar algunas de las respuestas que busco.
Gracias, Roberto V.

Marcelo Z. dijo...

Qué buenos mensajes, Alejandro!!
Me parece maravilloso que te pase esto, realmente te lo merecés y no puedo dejar de relacionarlo con lo que hablamos sobre los tiempos de cada uno y las etapas, evidentemente tu recorrido empieza a multiplicarse por otros rumbos y eso es posible por la sinceridad y la pasión que le ponés a las cosas en las que te embarcás.
Estoy orgulloso de vos y ojalá sigas recibiendo muchos de estos mensajes.
Un beso gigante, Marcelo.

Jorge E. dijo...

Qué bueno el artículo: me parece claro en la información y en la forma que se desarrolla. Creo que tenés razón cuando al finalizar tu artículo exponés la idea de correrse de lo estrictamente biológico para entender el tema de las identidades, y entender desde una visión más amplia el concepto de minorías y mayoría hegemónica.
Debemos entender las elecciones sexuales desde una mirada más humana y comprometida con el amar al otro.
Jorge